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Mostrando las entradas de diciembre, 2014

Divagación 23:41

Entonces llegó un policía barrigón, parecido a otro con el que había divagado antes, a decir algo ininteligible, mas con ese enfado en el rostro qué ganas me iban a entrar de pronunciar disculpe ¿qué dijo? Bah, caminé a la salida. La exposición terminaba con maletas recuperadas de antiguas estaciones y pensé en la increíble desventura y fortuna de quienes fueron los propietarios de éstas. Me vino a la mente la imagen de los afligidos viajeros que nunca encontraron su equipaje, que ni idea hubieran tenido que un común divagador poco más o poco menos de 50 años después del extravío las estaría observando riéndose por la nariz porque fantasear con gritarle a Lupe (quién sabe por qué alguien con ese nombre perdió la valija con la que viajaba hace medio siglo) que la petaca de doña Chana fue a dar al museo le causa gracia.

¿Por qué soñamos?

¿Por qué tenemos que soñar cada vez que nos vamos a dormir, si cuando uno sueña es cuando el cerebro empieza a trabajar más? Pero yo no sueño nada, simplemente se despeja mi mente y me pongo en blanco. Algunas veces sueño cosas locas que rara vez logran hacerse realidad y es lo que más me aterra. Las ocasiones que sueño mi mente crea cosas... Sueño que muero o que las personas que quiero se mueren por mi culpa o por una tontería mía y temo que llegue a pasar eso. Cuando llego a morir en uno de mis sueños siento cómo se acelera mi corazón. Llega el momento y siento que se empieza a detener lentamente hasta dejar de latir por un instante, pero de nuevo empieza a latir como si reviviera y esos sueños son los que me hacen preguntarme: ¿qué pasa cuando estamos muertos y nos vamos de este planeta? ¿Qué hacemos ahora? La verdad me intriga saber qué se siente morir pero a la vez surgen más preguntas que no puedo responderme y al final digo que sólo fue un sueño todo.

Una carta para un extraño

¿Otra vez tú? Bueno, hola, ya sabes quién soy ¿no? Por si no me voy a presentar: Soy una persona callada, muy cerrada, pero a la vez creativo. Me gusta ser libre en mi cabeza con mis pensamientos pero esa es mi gran debilidad. Te preguntarás por qué es así. Es mi flaqueza porque cada que no hago nada surge una voz que empieza a hacerme una plática. Ésta llega a deprimirme o a veces sacarme del aburrimiento. Pensando en qué carajos voy a hacer mañana: si algo productivo o solo estar en la cama escuchando Gary Jules, hablando al aire y reflexionando en lo que hago, pero, cuando no esta la voz, me siento solo, sin compañía alguna.

Algo...

Carlos Arturo, 15 años, sentado enfrente de un monitor sin saber que hacer, solo puede escribir y escribir. Carlos tiene una vida que nunca quiso, ni siquiera decidió existir, pero aquí está, escribiendo esta entrada. Bueno... quién soy se preguntarán. Soy un joven que se llama Carlos, como dije al inicio, quince años de vida, y la verdad no tengo ningún recuerdo de mi puta infancia, ni siquiera puedo recordar lo que hice el año pasado, además de estar en la escuela como un esclavo. Solo tengo pequeños recuerdos, pero malos. ¿Tengo o tenía propósitos? Algunos, sí.

Vigésima quinta entrada

Journey to the Moon
Los pinos van veloces evadiendo el autobús en el que voy. Me dan ganas de ser uno de ellos: viviendo en penumbra con mis iguales, alimentado del Sol y la tierra, amado por el musgo. Sin embargo, cumpliendo esa fantasía, otras se tirarían al abismo. Aparto la vista de la ventana, de los árboles y busco algo interesante para contártelo cuando llegue. Mi compañero duerme y, recargando la cabeza en el asiento, tiene la boca abierta. Media hora atrás me dijo: «Au revoir, nos vemos allá», se puso los auriculares y cerró los ojos. Río con la nariz para no despertarle. Los lugares del otro lado del pasillo están vacíos y no tengo ganas de levantarme y mirar hacia atrás. 

Divagación 21:01

¿Será una mañana inolvidable, como todas las que pasan en un parque? No sé, pero de todos mis delirios y mis cuentos, solo el tuyo ha mejorado el argumento. Y ahora me escondo, te observo y te puedo decir: «Yo mataré monstruos por ti, solo tienes que avisar».

La Vida

¿Qué hacemos aquí? ¿Qué estamos haciendo en este planeta? La verdad no sé por qué carajo existo. A veces me pregunto si soy un error. Y yo creo que sí. No sé qué estoy haciendo aquí, no puedo hacer algo bien... bueno, algo de utilidad. Sólo sé hacer origami y qué, para qué: me entretiene. Me dicen que lo venda para tener dinero, pero no me gusta. Mas regalarlo sí; siento que es muy fácil de hacer para que lo venda.

Divagación 22:56

Divago y apareces. ¿Por qué lo haces? ¿De dónde carajo saliste? Te veo navegar el cielo. Avanzas mostrando esos ojos que se ven hasta aquí, en el parque. Compro un boleto, o más, sí, mejor más, para alcanzarte, porque estoy harto de tu voz y baile distante. Y esta sonrisa no es tan habitual.

Vigésima cuarta entrada

¿Dónde están esas entradas llenas de peces y carnada viva? A esa poesía de domingo en la mañana se le busca, donde había pantuflas y pijamas, donde se volaba y declamaba, donde estaban él y ella. Algunas veces, bueno, no tantas, parece que ésta se meterá en mi cama apretujándose con las futuras mixtapes, hijas de la tristeza que le ponías al azul y el fantasma que creé para reemplazarte, quienes los jueves van a bailar a todas las fiestas a las que no me acompañaste, una y otra vez. Tengo que confesar que no sé cómo decirles que se quedarán así, como las listas de reproducción que son, sin crecer, andando en círculos, hablando del día en que nació la primera de ellas; que no vas a regresar.

Que como yo a veces sueño
nadie ha soñado contigo
Que como te echo de menos

no hay en el mundo un castigo

Millones de personas pero solo

Sentado en esta maldita mesa
ser apreciado es mi presa
Me estresaQue gente buena no reciba atención 
y que un estúpido haga la gran presentación 
Convivir con gente que tiene una gran relación 
pero por dentro sabes que es sólo una distracciónQue tu peor enemigo es la timidez
Por cada estupidez
recibes siempre algún revés Quisiera tener memoria de pezPara olvidar que estuviste alguna vez

Perdido en la oscuridad

Quiero decirte que tú eres mi linterna en la oscuridad
Que sin ti me pierdo en la inmensidad 
Eres la única que me da una felicidad de calidad
Y tienes una cualidad
que con tu presencia tengo la velocidad
de volar hasta el continente oriental

Tu amor es tan grande como el amor que tengo yo por ti
Porque no puedo pensar en mí sin primero pensar en ti

Eres mi anhelo 
mi tesoro más preciado
Ya no puedo vivir sin ti a mi lado
Y cuando no estás me siento encarcelado
Perdón por ser empalagoso 
Pero cuando dejo de sentir tu olor me vuelvo amargoso.